
El tramo del Camino Francés que une Roncesvalles con Logroño es una de las experiencias más completas y fascinantes para el peregrino. A lo largo de estas jornadas, dejarás atrás la majestuosidad de los Pirineos para adentrarte en la vibrante geografía de Navarra y La Rioja, combinando historia viva con paisajes cambiantes.
Esta ruta te permitirá atravesar puentes medievales llenos de leyenda y ciudades emblemáticas como Pamplona, famosa por su energía y su rica cultura del pincho. Caminarás entre verdes pastos y hayedos que, poco a poco, darán paso a los infinitos campos de cereales y a los primeros viñedos que anuncian la llegada a tierras riojanas. Es una sección ideal para sumergirse en la tradición hospitalaria y disfrutar de una gastronomía excepcional. El viaje culmina en Logroño, donde podrás celebrar el camino recorrido paseando por la mítica calle Laurel.